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#WhereAreTheChildren | Crisis en EU por niños migrantes perdidos

ESTADOS UNIDOS, 29/mayo/2018.- Steven Wagner, funcionario del Departamento de Salud y Servicios Humanos, dependencia estadounidense encargada del cuidado de menores migrantes, testificó a finales de abril que la agencia perdió la pista de mil 475 niños que cruzaron solos la frontera.

Desde 2008, más de 250 mil niños sin acompañantes provenientes de Centroamérica han sido detenidos en la frontera de Estados Unidos.

Tras una audiencia ante el Senado dijo que luego de ser detenidos fueron ubicados con tutores.

De octubre a diciembre de 2017 llamaron a 7 mil 635 menores, 6 mil 75 aún residían en el lugar asignado, 28 se fugaron, 5 fueron deportados y 52 vivían con otras personas, pero el resto no pudo ser localizado.

Semanas después de darse a conocer el reporte, distintos factores han avivado la crítica a la política migratoria de Estados Unidos, como campañas en Twitter denominadas #Dóndeestánlosniños y señalamientos de activistas y políticos, reportó The Washington Post.

Los funcionarios del Departamento argumentaron que no es su responsabilidad legal encontrar a los niños tras ser liberados de la Oficina de Reubicación de Refugiados, bajo su administración.

Defienden también que el 85 por ciento de los tutores son familiares o incluso los propios padres de los niños, que deciden no contestar a las llamadas de seguimientos.

Los argumentos no calman la indignación que rodea el testimonio de Wagner, quien supervisa la Administración para Niños y Familias de la dependencia.

Activistas y legisladores han denunciado distintas prácticas en materia de seguridad fronteriza y migración, como el senador republicano Rob Portman, quien condenó la actitud de la agencia citando un caso en el que funcionarios entregaron a ocho niños a traficantes de personas.

Otra medida criticada es la separación de familias al ser detenidas, un intento del Gobierno para disuadir a los migrantes de cruzar la frontera, según han aceptado distintos miembros de la Casa Blanca como el jefe de gabinete, John Kelly.

De acuerdo con Florence Project, una organización sin fines de lucro en Arizona que brinda servicios legales a inmigrantes detenidos, ha habido más de 200 casos de este tipo desde principios de año en este estado.

La directora del grupo, Laura St. John, incluso aseveró que el Gobierno convierte el estatus de algunos menores al registrarlos como no acompañados una vez que los separa de sus padres, y citó el caso de un bebé de 53 semanas.

Otra realidad
Cristian tardó tres meses en llegar a Estados Unidos, aunque dice que tal vez fueron cuatro o cinco.

Cuando tenía 14 años, a inicios de 2017, salió de San Casimiro, un caserío cercano a Metapán, en el norte profundo de El Salvador.

Lo mandaron sus padres, para que se “se salvara” y para que los ayudara después. Dice que eran muy pobres, que había mucha violencia, que pasaban hambre.

Cruzó dos países caminando o pagando, atravesó selvas, ríos y lagos, montó la Bestia (el tren que cruza desde México hasta Estados Unidos) y finalmente llegó a la frontera.

Estuvo detenido un tiempo y luego lo ubicaron en un albergue en Florida. Un tío que no conocía lo acogió por unas semanas y luego se fue a California solo, donde trabaja actualmente en una granja por 7.50 dólares la hora.

Como cambió de dirección y estado y no lo reportó ante las autoridades, nunca pudo presentarse antes la corte que debía decidir su solicitud de asilo.

Ahora, según cuenta en conversación telefónica con BBC Mundo, anda escondido “de la migra”.

Las cifras

Eric Hershberg, director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la American University y estudioso del tema señala que la cifra de mil 500 menores sin localizar no da cuenta del número real en estas circunstancias.

“Fueron mil 500 en esa etapa, pero yo diría que en total son cientos de miles los que no sabe en dónde están”, aseguró a BBC Mundo.

Datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos indican que entre octubre y abril pasado aprehendieron a un total de 26 mil menores de edad, que llegaron sin ningún tipo de acompañamiento.

Un portavoz dijo que desde 2008 la agencia se hizo cargo de más de 250 mil.

BBC Mundo solicitó información al HHS sobre el total de menores migrantes de los que desconoce el paradero, pero la agencia respondió que no ofrecería comentarios ni nueva información pública antes de proporcionar una respuesta oficial al Congreso, que investiga actualmente esta situación.

Mark Greenberg, exdirector entre 2013 y 2017, explicó que en la mayor parte de los casos se trata de menores de edad que salieron desde El Salvador, Honduras, México o Guatemala huyendo de las pandillas o para buscar mejores condiciones de vida en Estados Unidos.

“Algunos vienen porque sus padres están aquí desde hace tiempo o tienen algún familiar, pero hay que no tienen a nadie. Actualmente, más del 60% de los que llegan no tienen sus padres en Estados Unidos”, afirma.

Greenberg indica que cuando estos menores llegan sin compañía son enviados a albergues especiales que controla la Oficina de Reasentamiento de Refugiados.

Son niños y adolescentes menores de 18 años y llegan solos desde Guatemala, Honduras, México o El Salvador.

Lo que ocurre, explica Greenberg, es que una vez que son entregados a los nuevos tutores el gobierno se desentiende de la custodia de los menores y no hay un programa que le dé un seguimiento a su situación posterior.

“La mayor parte de las veces pasa que no acuden la audiencia donde se decidirá su estatus migratorio. Pero esto ocurre porque ni siquiera saben que la tenían, porque las citas les son enviadas muchas veces a lugares donde ya ellos no están”, explica el profesor de la American University.

Cuando llegan a la frontera, los menores sin acompañamiento son detenidos hasta que los envían a unos albergues temporales.

Al no acudir a las cortes, los menores violan sus términos de admisión, lo que resulta generalmente en una orden de deportación en ausencia.

Pero la polémica en torno al mecanismo de ubicación y a la forma en que se pierde el rastro de estos menores no queda ahí.

Una investigación de medios estadounidenses de 2016 reveló que más de 20 menores fueron enviados a hogares donde fueron agredidos sexualmente, apenas recibían alimentos o eran obligados a trabajar por poco o ningún salario.

Algunos vivían con personas que habían tomado la custodia de varios de ellos sin ningún parentesco, lo que fue visto por las autoridades como un posible caso de tráfico de personas.

Poco antes, en 2014, otro grupo de menores guatemaltecos fueron obligados a trabajar en una granja de huevos en Ohio bajo amenaza de muerte.

“Estos menores enfrentan desafíos muy difíciles para integrarse a nuevos hogares y nuevas comunidades. Una de las condiciones para que puedan residir en Estados Unidos es que deben ir a la escuela, pero la integración allí tampoco es fácil. Hay problemas de idiomas, ya que la mayoría de las veces no dominan el inglés y quieren trabajar, pero no tienen permitido el empleo”, señala.

Ahora, las condiciones para ellos pueden empeorar tras los planes de Donald Trump para facilitar la deportación de estos menores.


-Con información de Reforma, BBC Mundo y Univisión-

shh

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