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Por cada peso que un candidato declara hay otros 15 gastados en lo oscurito

CDMX, 30/mayo/2018.- El 1 de julio México encarará el proceso electoral más grande de su historia, con 629 cargos federales a elegir y otras 17 mil 670 autoridades locales.

Los partidos y candidatos recibirán 11 mil 800 millones de pesos para gastar.

La competitividad electoral ha generado a los partidos la necesidad de invertir más para triunfar.

Luis Carlos Ugalde, director de la consultora Integralia y expresidente del IFE, elaboró junto a María Amparo Casar, de la asociación civil Mexicanos contra la corrupción y la impunidad el informe Dinero bajo la mesa: financiamiento y gasto ilegal de las campañas políticas en México.

El informe afirma que por cada peso que un candidato a gobernador declara a la autoridad electoral hay otros 15 pesos más gastados en la oscuridad.

Esto significa que una campaña para hacerse con el poder local –este año hay nueve entidades en juego—puede superar unas diez veces el techo de gasto marcado por los organismos vigilantes de la contienda.

“El promedio de gasto real ejercido de una campaña exitosa a gobernador puede rondar los 460 millones de pesos”, asegura el documento elaborado a partir de análisis de fuentes oficiales, investigaciones periodísticas y entrevistas a operadores políticos, candidatos, gobernadores, estrategas, periodistas y funcionarios públicos.

Los autores advierten que todos los cálculos en el informe son conservadores.

En las elecciones presidenciales el gasto es superior y en las de alcaldes y diputados puede ser menor a las de los gobernadores.

Pero coinciden con seguridad en que el mayor gasto de una campaña es realizado para alimentar las estructuras clientelares encargadas de organizar y movilizar a brigadistas y votantes el día de la elección.

Lo que incluye desde coordinadores que recogen y retienen credenciales para votar de los simpatizantes de candidatos rivales, hasta el pago de autobuses y choferes para transportar a la gente a las casillas.

Nadie conoce el tamaño real de estos ejércitos de tierra. Sin embargo, el informe dibuja su estructura. Los promotores de colonias pueden ganar entre 500 y 2 mil 500 pesos al mes. Los sueldos aumentan hasta llegar a los coordinadores regionales, que ingresan al mes entre 20 mil y 80 mil pesos.

Un partido como el PRI, que tiene una gran presencia nacional, pretende contratar 21 mil abogados para defender sus votos en las 157 mil casillas que serán instaladas para la jornada electoral.

Los autores del reporte aseguran que el gasto en estas estructuras en una campaña para gobernador de una entidad de tamaño mediano supera los 290 millones de pesos.

Con el texto los autores proponen dimensionar un problema que no conoce de colores u orientaciones ideológicas.

“Es un problema sistémico que se está saliendo de control. Cualquier partido político tiende a utilizar las mismas prácticas”, consideró Ugalde, quien presidió el entonces IFE entre 2003 y 2007.

Consideran que una nueva reforma política podría mejorar los sistemas de fiscalización y de gasto ilegal en las campañas políticas.

De esta forma, podrían cambiar hacia un enfoque que pueda prevenir estos delitos y no a uno que sancione a posteriori con multas que son irrisorias. “El sistema invita hoy a su violación”, asegura Ugalde.

-Con información de El País-

shh

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