Nacional

Amor y Traición: La historia de El Mencho y el Cártel Jalisco Nueva Generación

La prima de ‘El Mencho’ traicionó a Rosales y se enamoró de Armando Valencia, lo que provocó una violenta ruptura con el Cártel del Golfo

La traición de una mujer es la causa del surgimiento de una de las organizaciones criminales más violentas del país: El Cártel Jalisco Nueva Generación.

Tras estar preso en el penal federal Puente Grande, el periodista J. Jesús Lemus, acusado de ser operador de varias organizaciones criminales (esto durante la administración del presidente Felipe Calderón), escribió el libro “Los Malditos 2. El último infierno”.

Durante los más de 1.000 días que estuvo recluido, Lemus convivió con secuestradores, narcotráficantes, entre otros delincuentes considerados de alta peligrosidad, logró ganarse la confianza de algunos y le relataron las verdaderas historias sobre su vida.

En su libro Lemus cuenta la historia de Carlos Rosales “El Tísico”, uno de los fundadores de La Familia Michoacana y operador de Osiel Cárdenas Guillén en Michoacán.

«El Tísico»

Carlos Rosales Mendoza nació el 12 de febrero de 1963 en el municipio de La Unión, en el estado de Guerrero.

El Tísico

Fundó el grupo criminal llamado «La Empresa», que luego se convertiría en «La Familia Michoacana«, de la mano de Osiel Cárdenas Guillén, líder del Cártel del Golfo, actualmente preso en Estados Unidos.

Osiel Cárdenas Guillén

La Familia Michoacana fungió como brazo armado del Cártel del Golfo y, en conjunto con Los Zetas, frustró las operaciones del Cártel del Milenio (antes llamado el Cártel de los Valencia), grupo que controlaba la producción y distribución de narcóticos en el estado en el año 2000.

El Cártel del Milenio era una estructura criminal formada por 18 hermanos. En algún tiempo los Valencia, Osiel Cárdenas y Carlos Rosales Mendoza fueron amigos y trabajaron juntos.

El desamor que sufrió el Tísico

Cuando eran socios, Nemesio Oseguera Cervantes, ‘El Mencho’, quien entonces formaba parte del grupo de Los Valencia, le presentó a Rosales a su prima Inés.

El Mencho

Se enamoraron y tuvieron un hijo; esa relación personal impulsó la relación de negocios entre los Valencia y el Cártel del Golfo…algo que no duraría mucho tiempo.

Lo que nunca se esperó Rosales ni de Inés ni de sus socios fue una traición. La prima de «El Mencho» se enamoró de Armando Valencia, uno de los jefes del Cártel de Los Valencia.

Armando Valencia

El conflicto creció después de que Rosales fue apoyado por Osiel Cárdenas con una letal legión de sicarios de Los Zetas, quienes tenían la encomienda de liquidar a los Valencia.

“Cuando mi Inés se fue con aquél, me volví un demonio herido de amor”, dijo Rosales.

Después ordenó a los 300 zetas que tenía a su disposición asesinar a todo aquel que tuviera una relación con Los Valencia.

El 18 de febrero del 2002, en pleno centro de Morelia se registró un ataque armado en donde murió Jorge Luis Valencia González, sobrino de Armando Valencia, y tres personas más. 

De acuerdo a informes, el atentado lo ordenó Carlos Rosales para matar a su rival de amores, pero no tuvo éxito.

El mismo Armando confirmaría  en el 2003, cuando fue detenido, que en algún tiempo fueron amigos «El Tísico» y él, «pero se acabó hace más de un año», dijo Valencia.

El Chapo y el Cártel del Milenio

Pero el cártel de Los Valencia no se quedó con las manos cruzadas y pidió ayuda al Cártel de Sinaloa.

Este acercamiento con el cártel de «El Chapo» lo realizó Ignacio «Nacho» Coronel, jefe de plaza en Jalisco.  Y fue justo esta alianza la que empoderó al Cártel del Milenio y le dio mayor presencia en ese estado.

La traición de la prima de «El Mencho», el desamor de Rosales y el poder violento de los cárteles, originó una ola de violencia en Jalisco y Michoacán que hasta ahora no ha parado.

Te puede interesar:

El surgimiento y auge del CJNG

En 2010, «Nacho» Coronel fue abatido por elementos del Ejército en su residencia en Zapopan; ese mismo año fue detenido Óscar Orlando Nava Valencia, alias ‘El Lobo’, uno de los principales líderes del Cártel del Milenio.

Arresto y presentación de “El Lobo” Valencia, líder del Cártel de Los Valencia

Con Coronel muerto y Nava Valencia detenido, surgió una división en el Cártel del Milenio en dos grupos: «La Resistencia» y «Los Torcidos«.

Los pertenecientes a «La Resistencia» acusaron a «Los Torcidos» de traición y haber entregado a «El Lobo» a las autoridades para quedarse ellos con todo el mercado de la droga en Jalisco.

Los fundadores de «Los Torcidos» fueron Erick Valencia, alias «El 85», Martín Arzola Ortega, «EL 53» y Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho», esta escisión luego se convertiría en la más violenta y peligrosa del país: el Cártel Jalisco Nueva Generación.

Te recomendamos: DEA dobla recompensa por El Mencho

La Familia Michoacana

Rosales Mendoza fue detenido por elementos el 24 de octubre de 2004, en la colonia Santa María de Morelia, Michoacán.

La captura fue cuando se preparaba para liberar de prisión a Cárdenas Guillén, detenido en 2003 tras un tiroteo con el Ejército Mexicano.

Anteriormente «El Tísico«, en enero de ese mismo año, ya había organizado una fuga de 25 internos del penal de Apatzingán, la cual realizó con éxito.

En menos de 5 minutos 60 hombres armados entraron al reclusorio y liberaron a miembros del narco.

En 2006 «La Familia Michoacana» se separó del Cártel del Golfo y comenzó a realizar actividades ilícitas de manera independiente, lo que lo consolidó como uno de los grupos criminales más fuertes en el occidente mexicano.

¿Qué fue de Rosales Mendoza y Armando Valencia?

Rosales Mendoza permaneció preso durante 10 años en prisiones federales y fue liberado el 22 de mayo 2014 del penal de Puente Grande.

La Procuraduría General de Justicia ubicó, en su momento, a Carlos Rosales como jefe de los criminales Nazario Moreno «El Chayo»; Jesús Méndez «El Chango», y  Servando Gómez «La Tuta».

El Chayo

En diciembre del 2015 Rosales fue asesinado en Parácuaro, Michoacán.

Armando Valencia fue capturado el 15 de agosto de 2003 en Jalisco, tras un operativo implementado por el Ejército mexicano. Fue sentenciado a una pena de 47 años y seis meses de prisión, y 13 mil 50 días multa.

Te puede interesar:
Fuente
InfobaeLa Silla Rota
Etiquetas
Mostrar más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Cerrar