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Científico mexicano entre las 10 personalidades de Nature

19/diciembre/2017.- La revista británica Nature publicó la lista de 10 personalidades que marcaron la diferencia en el terreno científico durante 2017, en la que figura el geofísico mexicano Víctor Cruz-Atienza, jefe del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), debido a su labor durante la emergencia nacional que sufrió ese país por culpa de los sismos de los pasados 7 y 19 de septiembre.

Este especialista publicó junto a Shri Krishna y Mario Ordaz el artículo ¿Qué ocurrió el 19 de septiembre de 2017 en México?, en el que explicaron el comportamiento de esos movimientos telúricos y la influencia del tipo de suelo en su difusión, informa la UNAM.

Alrededor de tres meses despues de esos sucesos, Cruz-Atienza llama a consolidar una política pública de prevención que evite futuros desastres porque los terremotos “no son una fatalidad ni estamos condenados a la destrucción que provocan”, sino que “es necesario un cambio de paradigma para destinar más recursos a la prevención”, algo que permitiría ahorrar “de cinco a 10 veces” los recursos necesarios para invertir en reconstrucción.

Este científico mexicano también está a cargo del Departamento de Sismología y lidera el proyecto Evaluación del peligro asociado a grandes terremotos y tsunamis en la costa del Pacífico mexicano para la mitigación de desastres que, junto con instituciones de Japón, permitió instalar por primera vez una red sismogeodésica en zonas terrestres y marítimas del litoral mexicano.

OTRAS PERSONALIDADES

Por contra, la revista censura el nombramiento por parte del presidente estadunidense, Donald Trump, del director de la Agencia de Protección Ambiental estadounidense (EPA), Scott Pruitt, escéptico del cambio climático y defensor de la industria de combustibles fósiles.

Según Nature, este “nombramiento político” ha “erosionado” con “una eficacia despiadada” el trabajo de la EPA y ha “enfurecido” a los científicos, al “debilitar las políticas anticontaminación”.

En el lado positivo celebra la “inspiradora” batalla librada contra la leucemia por Emily Whitehead, de 12 años, desde que recibió hace cinco años la nueva terapia CAR-T Kymriah contra la leucemia linfoblástica aguda.

Durante una sesión de la autoridad farmacéutica estadounidense celebrada este año, la joven subió al estrado para situarse junto a su padre y “ayudarle”, dijo, a presentar una petición de reconocimiento oficial de la validez de esta terapia.

Tratamientos celulares como este, recuerda Nature, han sido posibles gracias al trabajo de otro científico incluido en la lista, David Liu y su equipo del Broad Institute del MIT (EE.UU.), quienes han evolucionado la herramienta de edición genética CRISPR.

Asimismo, el físico chino Pan Jianwei presentó este año los datos enviados a la Tierra por el primer satélite de comunicación cuántica lanzado al espacio en 2016 por su país.

La astrónoma italiana Marica Branchesi, del proyecto VIRGO, ha logrado desde su centro de detección de ondas gravitacionales de Pisa colaborar con más de 3.500 científicos para escuchar las señales del Universo y capturar, por primera vez, la colisión de dos estrellas de neutrones en gran detalle.

También destacó los esfuerzos integradores de Khaled Toukan, director del SESAME, una instalación científica puntera en Oriente Medio que, entre otros, estudia materiales avanzados, procesos biológicos y obras culturales a través de un acelerador de partículas similar al CERN europeo.

Lassina Zerbo, al frente de la Organización del Tratado de Prohibición Total de Pruebas Nucleares (CTBTO), contribuyó a rebajar la tensión provocada por el régimen de Corea del Norte al efectuar este año su test de armamento nuclear más significativo.

En el plano social, los trabajos de la abogada Ann Olivarius, radicada en Londres, sirvieron para exponer los sistemas con los que las instituciones académicas en EE.UU. y el Reino Unido han protegido a los culpables de abusos sexuales a mujeres.

Por último, Nature reconoce a la oncóloga genetista Jennifer Byrne, creadora en el Hospital Infantil Westmead de Sydney de una nueva herramienta que, a través de búsquedas de secuencias de ADN, detecta errores en la literatura sobre el cáncer.

“Desde las comunicaciones cuánticas y la edición del genoma, hasta la amenaza de la crisis nuclear y el desmantelamiento de las protecciones medioambientales en Estados Unidos, esta lista aborda lo positivo y lo negativo para la ciencia y los científicos en 2017”, destacó Brendan Maher, editor jefe de Nature.

EFE /RT en Español/UNAM

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