Archivo

Acoso, violencia escolar y trabajo infantil: un monstruo de mil cabezas

PACHUCA, Hidalgo, 30/abril/2018.- En México, hoy conmemoramos el Día del Niño y muchos menores tendrán la oportunidad de celebrarlo con sus compañeros de la escuela, sus amigos de la colonia, recibir regalos, pero para una parte de la niñez mexicana esta fecha podría convertirse en una auténtica pesadilla o pasar desapercibida.

Entre el acoso, la violencia escolar y el trabajo infantil, que afectan a millones de niños en nuestro país, la vida de los pequeños se torna gris o totalmente oscura y trae como consecuencia el ausentismo escolar frecuente, en el mejor de los casos, pero puede alcanzar la deserción escolar y terminar en la muerte; ya sea por un inadecuado manejo de la situación en el caso de la educación o por los peligros a los que están expuestos en el campo laboral, que en gran parte se desarrolla en la informalidad.

Testigos mudos

En nuestro país, más de la mitad de los alumnos de educación básica permanecen como testigos mudos de actos de intimidación y agresión que cometen dentro del aula o la escuela contra otros compañeros.

De acuerdo al apartado Los ambientes de enseñanza y aprendizaje: la convivencia escolar del estudio Educación obligatoria en México: 2018 , presentado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), seis de cada diez estudiantes de educación básica participan como observadores de insultos y golpes.

Aunque la violencia escolar, el acoso o bullying, varía entre lo que sucede en primarias y secundarias -donde es más del tipo verbal, a través de burlas, apodos llegando a las amenazas-, contra lo que sucede en el nivel preparatoria, que va del daño físico o difamación, alcanzando delitos como el robo, las cifras del INEE dan cuenta que de cualquier forma, el acoso está presente en las aulas.

El Instituto también presentó la magnitud de la violencia que permitió deducir que en el nivel de primaria y secundaria las escuelas generales urbanas presentan porcentajes más altos de estudiantes involucrados en todas las acciones indagadas en las categorías de muchas veces y siempre; lo contrario sucede en las escuelas comunitarias.

En secundaria, aporta el estudio, el insulto fue la agresión más recurrente, con el 64% y 63% recibir apodos ofensivos por parte de sus compañeros. Le siguió el daño a objetos personales (romper a propósito un objeto de un compañero), con 28%; haber sido atacado físicamente por algún compañero, 20%; recibir amenazas de un compañero, 19%, y publicar en internet fotografías personales o textos ofensivos, 11%.

Por otra parte, según la primera evaluación sobre el bienestar de los estudiantes del Programa Internacional de Evaluación de los Alumnos (PISA) difundida en 2017, el acoso es un problema significativo en el país; 13% de estudiantes mexicanos reportaron que otros alumnos se burlaron de ellos; 5% que los golpearon o empujaron y 4% que los amenazaron al menos, unas pocas veces al mes.

Por su parte, ChildFund a través de la encuesta Pequeñas voces, grandes sueños reveló que cada cuatro de 10 estudiantes mexicanos de entre 10 y 12 años no siempre se sienten seguros en su propia escuela.

De acuerdo con la Encuesta de Cohesión Social para la Prevención de la Violencia y la Delincuencia de 2014 del INEGI el 32.2% de los niños, niñas y adolescentes de entre 12 y 18 años que asiste a la escuela declaró haber sufrido acoso escolar o bullying, lo que se traduce en un millón 360 mil 533 estudiantes.

Entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) México se encuentra en la posición 11 con los más altos niveles de acoso escolar por encima de países como Chile y Estados Unidos.

A nivel mundial, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha alertado sobre el hecho de que para el 2030, cerca de dos millones de niños y adolescentes podrían morir a causa de diferentes tipos de violencia, ya que actualmente cada cinco minutos muere un niño por alguna agresión.

Presa fácil del trabajo informal

La pobreza, la falta de recursos económicos para cubrir los gastos del hogar por parte de los padres o de los tutores que están a cargo de infantes, así como huir al abuso en el hogar, que muchas veces los lleva al abandono y buscar sus propios medios de supervivencia, son las principales causas que orillan a los niños a buscar un ingreso.

De acuerdo con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), la edad mínima permitida para trabajar es de 15 años, sin embargo, los cientos de menores que trabajan en las calles del país, así como en mercados y, peor aún los que se han convertido en presa fácil de la trata de personas y la pornografía, demuestran una realidad distinta.

La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi 2015 –el censo más reciente sobre este tema- reveló que cerca de 2.4 millones de niños y adolescentes trabajan en México, y la mayoría 89.6 %, 2.2 millones, lo desarrollan en actividades económicas no permitidas por la Ley Federal del Trabajo.

Más de una tercera parte, 887 mil, no tiene la edad mínima y un millón 330 mil, es decir, el 60% ponen en riesgo su salud, seguridad o moralidad, que afectan sus derechos.

En consecuencia, 20.8% de los niños mexicanos están fuera de la escuela, mientras que 53.3% de ellos y de los adolescentes que trabajan también estudian y realizan quehaceres domésticos, y otro 27% combinan el trabajo con las labores del hogar.

Sin embargo, el año pasado la Universidad Nacional Autónoma de México reveló que en el país existen 3.6 millones de menores trabajando, es decir, 1.2 millones más que las cifras del Inegi.

La máxima casa de estudios del país coincidió que la gran mayoría se encuentra en la pobreza y vive en situación de calle, lo que provoca mayor exposición a las adicciones y la delincuencia, y con ello una reducción de esperanza de vida alarmante, porque podrían llegar sólo a los 25 años edad. En promedio, los mexicanos viven hasta los 76 años.

En nuestro país existe un marco legal que establece sanciones de uno a 4 años de cárcel, así como multas de hasta 5 mil días a patrones que contraten a menores que no cumplan con la edad mínima para laborar.

#NoAlTrabajoInfantil en Hidalgo

En Hidalgo, la población de 5 a 17 años es de 738 mil 970 niños y adolescentes, de los cuales 68 mil 290 trabajan, es decir 9.2 por ciento de este sector.

De acuerdo a información de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social de Hidalgo (STPSH), la población de 5 a 17 años se dedica principalmente a actividades del sector de servicios o terciario, con 40 mil 904 menores trabajando.

Seguido por el industrial, donde hay 16 mil 295 niños y adolescentes; y el menor número se encuentra en el primario o agropecuario, con una población de 9 mil 165.

Los datos corresponden al Módulo de Trabajo Infantil de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2015 del INEGI.

Ante esto, la STPSH a través de la Comisión Interinstitucional para la Erradicación del Trabajo Infantil y Protección de Adolescentes Trabajadores en Edad Permitida, ha lanzado diferentes iniciativas para hacer conciencia sobre los riesgos y consecuencias del trabajo infantil.

Como la campaña #NoAlTrabajoInfantil, foros y una labor coordinada con el Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), empresas privadas, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo y la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo, para impulsar diferentes acciones para erradicar el trabajo infantil, hacer visibles los riesgos a los que se expone esta población, que puede alcanzar la trata de persona y el abuso de parte de patrones.

Pacto de la Primera Infancia

Una de las iniciativas más destacadas para motivar el pleno desarrollo de la niñez, y al que fueron convocados los aspirantes a la Presidencia, es el Pacto de la Primera Infancia promovido por Save the Children y se compone de 10 compromisos.

1) Disminuir a 45% el porcentaje de niños y niñas menores de 6 años que viven en pobreza.
2) Reducir a 9% la desnutrición crónica y a 17% la anemia en menores de 5 años.
3) Incrementar la lactancia en la primera hora de vida al 75% y la lactancia materna exclusiva en menores de 6 meses a 45%.
4) Lograr que al menos 7 de cada 10 menores de un año reciban las vacunas que les corresponden.
5) Detectar de manera oportuna la discapacidad e incrementar en 20% la cobertura de educación y salud para los niños y niñas menores de 5 años con discapacidad.
6) Incrementar a 90 el porcentaje de niños con un desarrollo infantil adecuado; a 50% la cobertura de evaluación del desarrollo y disminuir 10% las brechas de desarrollo entre ricos y pobres.
7) Asegurar que 3 de cada 10 niñas y niños menores de 3 años participen en programas de Desarrollo Infantil Temprano y que el 80% de los mayores de 3 años reciba educación preescolar de calidad.
8) Que 4 de cada 10 familias con niñas y niños menores de 6 años participe en programas de habilidades parentales/prácticas de crianza en cualquiera de sus modalidades.
9) Lograr el registro oportuno del 90% de los niños y niñas.
10) Avanzar en la erradicación de todas las formas de violencia contra la infancia al disminuir en 20% el maltrato infantil y en 50% la violencia sexual; así como los casos de desapariciones de niños y niñas menores de 6 años.

La UNICEF también propuso a los candidatos a comprometerse a Consolidar el Sistema Nacional de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y a actuar en cinco ámbitos de carácter urgente que deberán ser incorporados en el Plan Nacional de Desarrollo.

La Agenda de la Infancia y la Adolescencia 2019-2024 contempla:

1.- Garantizar el desarrollo integral de los niños y niñas en la primera infancia.
2.- Desarrollar e implementar una estrategia nacional integral para la erradicación de todas las formas de malnutrición infantil.
3.- Garantizar que todos los niños, niñas y adolescentes vayan a la escuela y aprendan.
4- Poner fin a todas las formas de violencia contra la niñez y la adolescencia, y asegurar la atención y restitución integral de los derechos de aquellos que han sido víctimas.
5.- Garantizar la protección y el acceso a derechos a todos los niños, niñas y adolescentes migrantes.

Ambos compromisos ya han sido firmado por cuatro de los cinco candidatos a ocupar la Presidencia de México, y si bien es un inicio sobre todo para los menores de 0 a 6 años, se esperaría que dentro de la agenda política del próximo mandatario del país haya iniciativas que impulsen el desarrollo pleno de la niñez y la adolescencia mexicana.

Mxporlaniñez

El pasado 26 de abril, organizaciones y fundaciones hicieron un llamado a los candidatos a la silla presidencial a firmar un acuerdo que contempla 9 compromisos para implementarse en los tres niveles de gobierno.

La Fundación JUCONI, la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), Save the Children, World Vision México y Aldeas Infantiles convocaron a los presidenciables para que hoy en el Museo de Memoria y Tolerancia, ubicado en la Ciudad de México, asistieran a signar este pacto.

Los compromisos son:

.El fortalecimiento del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes.

.Inversión pública parta la niñez y adolescencia.

.Disfrute del más alto nivel de salud.

.Protección contra todas las formas de violencia e impunidad.

.Educación de calidad e incluyente para todos y todas.

.Participación efectiva y sistemática de niñas, niños y adolescentes.

.Protección especial a niñas, niños y adolescentes en contexto de movilidad.

.Acciones afirmativas a grupos de niñez altamente excluidos.

.Estimular el rol de la sociedad civil como Entidades de interés público.

Todo lo anterior, resume el panorama de la situación que vive la niñez mexicana. Hay muchos pendientes por atender, como la trata de menores, los niños migrantes, que sin duda deberá tomar en cuenta quienes asuman los diferentes cargos públicos en la próxima administración.


Mostrar más

Artículos relacionados

Deja un comentario

Lee también

Close
Close